A diferencia del «turigrino» (que suele contratar servicios para que le lleven la mochila mientras camina), el busgrim representa una hibridación logística: mantiene la esencia del esfuerzo a pie en el tramo principal, pero utiliza el transporte motorizado para conectar de forma más rápida con las extensiones del Camino
Hace un tiempo vengo notando un problema recurrente en esta serie sin tener una palabra para nombrarlo: el visitante que camina con devoción real algunas etapas de un camino de peregrinación, y que sin culpa ni contradicción toma un colectivo, abre una app de mapas o reserva un tramo en auto para llegar a destino. Ese visitante existe hace años. Lo que no existía, hasta hace poco, era un nombre para él.
En mayo de 2025, un equipo de investigadoras de la Universidad de A Coruña y la Universidad de Santiago de Compostela se lo puso: Busgrim. Bus más pilgrim. Apareció en un estudio sobre la prolongación del Camino de Santiago hacia Fisterra y Muxía, el tramo que va del sepulcro del Apóstol hasta lo que la tradición prerromana consideraba el fin del mundo conocido.
Cuatro perfiles, un mismo camino
El estudio, publicado en el Journal of Rural Studies, cruzó encuestas a peregrinos, entrevistas a actores locales y datos secundarios para entender si el crecimiento turístico de esa ruta estaba revirtiendo (o no) la caída demográfica de los municipios que atraviesa. En el camino, el análisis de clusters de las encuestas identificó cuatro perfiles de viajero: Traditional, Busgrim, Tourist y Mystic, reflejo de la coexistencia de motivaciones espirituales, recreativas y post-seculares dentro de un mismo flujo de visitantes.
El Busgrim no es una curiosidad marginal del estudio. Es la evidencia de que la vieja dicotomía entre peregrino a pie y turista en combi ya no describe a una porción significativa de quien camina el Camino. Hay gente que vive la fe y el esfuerzo físico en los tramos que elige, y usa la tecnología y la logística disponible para optimizar el resto. No es menos peregrino por eso. Es, simplemente, un perfil que la gestión tradicional del turismo religioso no contempló al diseñar sus productos.
Por qué esto importa más allá de España

Vengo insistiendo en esta serie en algo parecido: el peregrino no es un turista convencional, y medirlo con las métricas equivocadas es uno de los errores más frecuentes del sector. El Busgrim agrega una capa a esa idea. No alcanza con entender que el peregrino consume distinto: hay que entender que un mismo peregrino puede, en un mismo viaje, alternar entre dos lógicas de desplazamiento. Diseñar el producto turístico religioso pensando en un solo modo —circuito a pie, todo o nada, o excursión en combi, todo resuelto— deja afuera exactamente al perfil que, según el propio estudio, es uno de los más presentes hoy en una de las rutas de peregrinación más consolidadas del mundo.
La pregunta que me hice apenas leí el paper fue si este concepto podía aplicarse tal cual a un camino de peregrinación argentino. Y el lugar obvio para hacer la pregunta era el Camino de Brochero.
Se lo pregunté a quien gestiona el camino
Se lo planteé directamente a Ariel Moyano, coordinador de la Unidad Ejecutora de Gerenciamiento del Camino de Brochero, en un viaje a Córdoba. Le pregunté si podíamos usar la palabra Busgrim para identificar al peregrino del camino cordobés. Su respuesta, con matices que vale la pena reproducir, fue más rigurosa de lo que esperaba.
Moyano me explicó que si bien la bimodalidad del Busgrim describe bien el sistema de transporte —cómo se mueve el visitante entre el sendero y el vehículo—, el Plan de Ordenamiento del Camino de Brochero abarca dimensiones donde esa tipología no aplica de forma directa. Dos ejemplos que me dio:
- Conservación ecológica de base. El diagnóstico de mínima huella hídrica y ambiental en la Reserva Hídrica Provincial de Achala responde a criterios científicos de permeabilidad de suelos, escurrimiento de cuencas y protección del cóndor andino, variables que no cambian según cómo llegue el visitante.
- Apropiación cultural local. Fortalecer la identidad inmaterial y el arraigo social de los residentes es un objetivo que trasciende por completo las tipologías de viaje de quien visita.
En otras palabras: el Busgrim explica el tramo del sendero. No explica la cuenca hidrográfica ni el arraigo de quien vive ahí todo el año.
El caso concreto: Cóndor-Copina
La respuesta de Moyano tiene un documento detrás. En julio de 2025, el Consejo Federal de Inversiones y la Provincia de Córdoba presentaron el Informe Final del Plan Modelo de Ordenamiento Territorial Turístico del Camino de Brochero, tramo Cóndor-Copina: 18,5 km sobre la Ruta Provincial N.º 14, entre los parajes El Cóndor y Copina, uno de los tres tramos históricos de la traza original que impulsó el propio Cura Brochero en la década de 1910.
Ese tramo específico atraviesa la Reserva Hídrica Provincial de Achala, zona de amortiguamiento del Parque Nacional Quebrada del Condorito, hogar de más de 190 especies, incluyendo al cóndor andino. El plan es explícito: el eje rector de la conservación ambiental en ese tramo son los planes de manejo de las áreas protegidas involucradas, no las preferencias de desplazamiento del visitante.
Y hay un dato que conecta esta historia con su origen europeo de una manera que no busqué: hay un hermanamiento oficial entre el Camino de Brochero y el Camino de Santiago de Compostela, formalizado mediante un Memorándum de Entendimiento con la Xunta de Galicia. El Busgrim nació estudiando la prolongación del Camino de Santiago hacia Fisterra. El camino cordobés que hoy discute si ese concepto le cabe está formalmente hermanado con el mismo Camino que lo vio nacer.
La lección de gestión
Ningún concepto de tipología de visitante, por sofisticado que sea, reemplaza una gestión de destino que mire al mismo tiempo la experiencia turística, la conservación ambiental y el arraigo comunitario. El Busgrim es una herramienta útil para una capa específica de la gestión: cómo diseñar el producto, la señalética, los tramos habilitados para cada modo de desplazamiento. No es, ni pretende ser, un marco para decidir cómo se protege una cuenca o cómo se sostiene la identidad de quien vive en el territorio todo el año.
Esa distinción —tan simple una vez que alguien la nombra— es la misma que vengo señalando en esta serie bajo otro nombre: ningún destino de fe se gestiona bien mirando una sola dimensión. El Busgrim resuelve el transporte. La cuenca, la fauna y la comunidad necesitan su propio diagnóstico, y su propio plan. (El peregrino no es un turista: porque el sector sigue sin entender a su propio cliente)
A modo de epílogo
El Busgrim, bautizado en 2025 a partir de un estudio sobre la ruta Fisterra-Muxía, describe con precisión a un perfil de peregrino que la gestión rígida del turismo religioso todavía no termina de contemplar: el que combina la mística del sendero con el soporte tecnológico y logístico cuando lo necesita. Pero el caso del Camino de Brochero, contrastado directamente con quien gestiona el territorio, deja una lección más amplia: la tipología del visitante es una pieza del ordenamiento de un destino de fe, no el ordenamiento completo.
Diseñar productos bimodales y flexibles no es una concesión a la comodidad. Es reconocer al visitante que ya existe. Pero diseñar el destino completo —con su cuenca, su fauna y su comunidad— es un trabajo que ningún framework de perfil de viajero hace por vos.
¿Tu camino de peregrinación tiene, sin saberlo, su propio Busgrim? Escribime
Fuentes:
Andrade Suárez, María José, Manuel Docampo García, y Ana Leiras. «Researching links between pilgrimage tourism and rural development: The emergence of Fisterra as a ‘new end’ of the way.» Journal of Rural Studies 119 (2025): 103721. https://doi.org/10.1016/j.jrurstud.2025.103721.
Ariel Moyano, coordinador de la Unidad Ejecutora de Gerenciamiento del Camino de Brochero. Entrevista personal, Córdoba, 2025.
Brower de Koning, Cristian, Laura Andrea Bustamante, Marina Córdoba, Elena Gómez Pereyra, María de los Ángeles Moreno, Sergio Parodi, Gustavo Peuser, Natalia Ríos, y Gabriel Ruiz. Proyecto para el Plan Modelo de Ordenamiento Territorial Turístico del Camino de Brochero – Tramo Cóndor-Copina. Informe Final. Provincia de Córdoba / Consejo Federal de Inversiones, julio de 2025.