El 27 de septiembre, la ONU Turismo celebra el Día Mundial del Turismo en El Salvador bajo el lema “Digital Agenda and Artificial Intelligence to Redesign Tourism”. Es el tema que definieron 148 Estados miembro en la 26.ª Asamblea General, realizada en Riad en noviembre de 2025, junto con la Declaración de Riad sobre el Futuro del Turismo: el documento que compromete a los firmantes a invertir en infraestructura digital, atender la escasez de mano de obra calificada y usar la inteligencia artificial para impulsar el emprendimiento local.
El turismo religioso no aparece en ninguna de las dos cosas.
Es una omisión llamativa por lo que la propia ONU Turismo repite sobre el segmento desde hace años: más de 300 millones de personas viajan cada año por motivos religiosos o espirituales, la misma cifra que cité en el primer artículo de esta serie. Ni el tema del Día Mundial 2026 ni la Declaración de Riad lo mencionan como segmento, como caso de uso ni como ejemplo de lo que la inteligencia artificial podría transformar.
Tabla de Contenidos
- La conexión que la propia sede tenía servida
- Lo que la Declaración de Riad sí compromete
- La frase que describe el problema sin querer
- El caso de prueba que nadie miró todavía
La conexión que la propia sede tenía servida
Lo llamativo es que el país elegido como sede este año no llegaba al tema sin antecedentes. En julio de 2026, dos meses antes de esta celebración, se realizó en El Salvador un congreso internacional de turismo de fe. Ahí habló Adrián Lomello, director para América de la Red Mundial de Turismo Religioso, y dijo algo que ya cité en la nota anterior de esta serie porque resume el problema con precisión: “un destino de fe que no tenga una estrategia de digitalización no existe”.
El mismo país que fue sede de esa advertencia es, dos meses después, sede del Día Mundial del Turismo bajo el lema de la inteligencia artificial. Y el turismo religioso, otra vez, no entra en la conversación oficial.
[IA en turismo religioso: por qué el diagnóstico no alcanza sin un profesional]
Lo que la Declaración de Riad sí compromete
Conviene ser preciso con lo que la Agenda Digital es y lo que no es, porque exagerar el diagnóstico le resta fuerza. La Declaración de Riad no es un saludo protocolar. Compromete a 148 países a pasos concretos: incentivar la inversión en infraestructura digital, atender la escasez de mano de obra calificada y aprovechar la inteligencia artificial para el emprendimiento local. En ese sentido, es más sustanciosa que una simple declaración de intenciones.
El problema no es que la agenda esté vacía. Es que, estando llena, no tiene una sola línea para el segmento turístico que, según la misma organización, moviliza el equivalente a toda la población de Estados Unidos una vez al año, motivada por la fe.
La frase que describe el problema sin querer
Hay algo más específico en el propio mensaje que la ONU Turismo publicó para este 27 de septiembre. El comunicado oficial advierte que la inteligencia artificial, sin control, puede concentrar a los turistas en los mismos pocos lugares y plataformas, dejando afuera a muchos destinos que valen la pena. Technology must serve humanity, dice el texto, casi como una consigna.
Es casi una descripción del problema que documenté en la nota sobre Susques: una iglesia del siglo XVI invisible en su propia comunicación oficial, mientras la IA generativa ya recomienda destinos masivos con total fluidez. Esa frase de la ONU Turismo, pensada como advertencia general sobre concentración algorítmica, describe sin proponérselo lo que le pasa hoy a buena parte del patrimonio religioso de la región: existe, tiene valor, y ningún sistema de recomendación lo está mostrando primero.
El caso de prueba que nadie miró todavía

Ahí está la oportunidad que la Agenda Digital todavía no vio. El turismo religioso es, casi por definición, el caso que la propia agenda dice estar buscando: destinos emergentes, comunidades locales con algo propio para contar, un producto que hoy depende casi enteramente de que alguien lo encuentre en una búsqueda o se lo recomiende un guía. Si la ONU Turismo quiere un ejemplo real de cómo la inteligencia artificial puede sacar del olvido a un destino que hoy nadie ve, en lugar de reforzar el podio de los diez lugares más fotografiados del planeta, no necesita inventar un caso de estudio. Según datos citados en el mismo congreso de El Salvador de julio, Iberoamérica recibe unos 80 millones de peregrinos al año y tiene más de 3.000 santuarios catalogados. Ahí está el caso, esperando que alguien lo incluya en la conversación.
Nada de esto exige una declaración nueva ni una cumbre adicional. Exige algo más simple: que la próxima vez que alguien redacte la lista de segmentos que la Agenda Digital debería atender, el turismo religioso figure en esa lista.
¿Tu organización trabaja turismo de fe y quiere que la incluyan en esta conversación? Escribime.
Fuentes
ONU Turismo (UN Tourism). “World Tourism Day 2026.” Accedido en septiembre de 2026. https://www.untourism.int/world-tourism-day-2026.
ONU Turismo (UN Tourism). “UN Tourism Sets Artificial Intelligence Agenda for Sector as General Assembly Concludes in Riyadh.” Noviembre de 2025. https://www.untourism.int/news/un-tourism-sets-artificial-intelligence-agenda-for-sector-as-general-assembly-concludes-in-riyadh.
ACI Prensa. “Turismo religioso: experto explica por qué la Iglesia debería impulsarlo.” Agosto de 2026. https://www.aciprensa.com/noticias/127693/por-que-la-iglesia-catolica-deberia-impulsar-el-turismo-religioso-un-experto-explica-sus.
Infobae. “América Latina concentra más de 3,000 santuarios, pero el turismo religioso sigue con bajo alcance internacional.” 9 de julio de 2026. https://www.infobae.com/el-salvador/2026/07/09/america-latina-concentra-mas-de-3000-santuarios-pero-el-turismo-religioso-sigue-con-bajo-alcance-internacional/.